"HOLA, SOY SAM DE TODOS LOS COLORES"

 

El "Payaso de Sandown" es conocido así por la pequeña ciudad costera Sandown ubicada en la isla de Wight en Inglaterra, lugar en donde sucedió el encuentro de dos niños con lo que algunos aseguran es un payaso alienígena que desapareció sin dejar un solo rastro unos pocos días después.

El relato nos sitúa en la primavera de 1973 cuando la pequeña de 7 años, a la que llamaban Fay, junto con otro niño de su edad cuyo nombre no se ha dicho públicamente,  se encontraban vacacionando con sus respectivas familias en el lago Common en Sandown. 

Un martes de Mayo alrededor de las cuatro de la tarde ambos niños escucharon un ruido extraño parecido a la sirena de una ambulancia, así que, los niños curiosos caminaron a través del campo de golf hasta las afueras de la ciudad, en donde el ruido se detuvo de inmediato.

Recorrido hecho por ambos niños guiados por el extraño sonido

Una vez los niños llegaron a un pantano cerca del aeropuerto de Sandown y el sonido se detuvo, los niños comenzaron a caminar sobre un puente de madera en donde tuvieron su primer encuentro con Sam.
Una extraña figura con manos enguantadas azules emergió por debajo del puente forcejeando con un libro, el cual dejo caer para luego tirarse con el fin de recuperar el libro. Después ambos niños vieron a la figura entrar en una caseta metálica similar a las usadas en construcciones a exception de no tener ventanas. Se movia saltando con las rodillas hacia arriba.

Ante esto los niños decidieron que era hora de irse, pero cuando estaban a alrededor de 45 metros alejados la figura extraña emergió de nuevo cargando lo que parecía ser un micrófono conectado a un amplificador. El sonido de ambulancia regreso inmediatamente, esta vez tan fuerte que provoco que el niño saliera corriendo de inmediato; el ruido se detuvo y el payaso hablo por el micrófono, y aunque hubiera una clara distancia, se escuchaba como si estuviera hablándoles justo a un lado y preguntó "Hola, ¿siguen ahí?". El tono de voz parecía amigable, por lo que ambos niños decidieron regresar a tratar de hablar con la entidad.

"Media casi dos metros y no tenía cuello, pues su cabeza parecía directamente encajada sobre sus hombros. Llevaba un sombrero amarillo puntiagudo, que se entrelazaba con el cuello rojo de una túnica verde.Un pomo redondo y negro estaba estaba fijado en la parte superior de su sombrero y antenas de 'madera' a ambos lados. El rostro tenia marcas triangulares en lugar de ojos, una nariz cuadrada y marrón y labios amarillos inmovibles. Otras marcas redondas se encontraban en sus mejillas blancas como papel y una franja de cabello rojo le caía sobre la frente. Listones de 'madera' sobresalían de sus mangas y de debajo de sus pantalones blancos. Su primera comunicación fue por escrito..."
Fragmento traducido de la revista Bufora, vol 6 No 5, Enero/Febrero 1978, p.13

Cuando los niños se acercaron, vieron al payaso sacar una libreta en la que escribió: "Hola y soy de todos los colores, Sam" que parece ser "Hola, soy Sam de todos los colores" escrito en desorden; después empezó a hablarles sin necesidad de un micrófono aunque sus labios no se movían y su discurso era un tanto confuso. Sam empezó a preguntarles sobre ellos y los niños decidieron preguntarle cosas también. Sobre su apariencia le preguntaron si era humano, a lo que el contesto con un simple "No", despues preguntaron si era un fantasma y su respuesta fue "No realmente, pero soy de una extraña manera".

Al poco tiempo Sam los invito a su choza metálica sin ventanas, a la que entraron por una abertura en un costado y la cual tenía dos niveles, el segundo era menos espacioso y el piso era metálico. Sam les comentó a los niños sobre un campamento secreto que él tenía pero no dijo en dónde estaba.

Poco antes irse, ambos niños presenciaron un ultimo truco bastante extraño. Sam tomo una mora y la coloco en su oreja, luego sacudió su cabeza hacia adelante haciendo que la mora apareciera en la cuenca triangular de su ojo. Una vez más hizo el mismo movimiento con su cabeza y la mora bajo hasta su boca.

Después de decirle adios a Sam los niños regresaron al campo de golf con sus padres y les contaron la historia de su extraño encuentro, la cual por obvias razones no creyeron a excepción del padre de Fay, quien tiempo después empezó a convencerse debido al nivel de detalle y a sucesos extraños que el había presenciado años atrás. Este hombre decidió regresar al lugar del encuentro en busca de alguna prueba de lo ocurrido pero solo encontró lo contrario. No se encontró ningún rastro de la choza en la que habitaba Sam o del campamento que mantenía secreto, y mucho menos se encontró a Sam, dejando como única prueba el testimonio de ambos pequeños.
El suceso se volvió tan famoso en la zona que incluso hay una estatua de Sam el payaso, hecha por el escultor David Jones inspirado por el reporte de Bufora Journal. Bufora es una organización de Reino Unido que se dedica a la investigación de fenómenos aéreos no identificados la cual investigó el encuentro con Sam al igual que los dos sucesos extraños que presenció el padre de Fay y los publicó en su revista, la cual se puede encontrar en internet en la pagina de Bufora Journal. El caso de el payaso de Sandown se encuentra en el volumen de Enero/Febrero de 1978.



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